Bailar contra el Parkinson

Por María José Rubín Quienes dedicamos periódicamente un momento de nuestro día para vestir ropa cómoda, enfrentarnos a un espejo y tomar una clase de danza, sabemos que, junto a sus beneficios a nivel físico y su valor emocional, hay algo de terapéutico en ella. Tal parece que esta dimensión va mucho más allá de […]

Miércoles, 01 de mayo de 2013 |

Por María José Rubín

Quienes dedicamos periódicamente un momento de nuestro día para vestir ropa cómoda, enfrentarnos a un espejo y tomar una clase de danza, sabemos que, junto a sus beneficios a nivel físico y su valor emocional, hay algo de terapéutico en ella.

Tal parece que esta dimensión va mucho más allá de lo que podríamos imaginar en un primer momento. Un equipo de investigación de la Universidad de Roehampton, ha comprobado que las clases de ballet pueden ser una herramienta sumamente efectiva en la lucha contra los síntomas del Mal de Parkinson.

Esta investigación se sustentó en el programa Dance for Parkinson’s [N. de la R.: “Bailar por el Parkinson”], a través del que miembros del English National Ballet dictan clases voluntariamente para cuarenta personas diagnosticadas con este padecimiento. Acompañados por música de piano, al ritmo de los pasos del “Cascanueces”, por ejemplo, los participantes obtienen los beneficios de un completo ejercicio físico de forma más amena y creativa que en otras terapias más convencionales.

A lo largo de doce semanas, el equipo de investigación de Roehampton, encabezado por la Doctora Sara Houston, observó el desempeño de este grupo a través de métodos etnográficos y médicos. La conclusión de este trabajo, merecedor del premio Vitality for Life otorgado por la Fundación Bupa en 2011, fue que las clases de ballet generan en los participantes una mayor confianza respecto de su capacidad de movimiento y en sus relaciones sociales, aliviando los síntomas de la enfermedad y mejorando su calidad de vida.

¿Qué es el Mal de Parkinson?

El Mal de Parkinson es una condición para la que todavía no existe una cura. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa que afecta gradualmente la coordinación y el balance del propio cuerpo, haciendo los movimientos del paciente más lentos y menos controlados. Si bien existe medicación para prevenir estos síntomas, su efectividad cesa al cabo de pocos años.

Es por ello que la terapia física es fundamental para combatir el deterioro causado por esta afección. Las clases de ballet pueden cubrir las necesidades en este plano, funcionando como un ejercicio global que permite a los pacientes recuperar la seguridad en sus movimientos.

Los beneficios del ballet

Danielle Jones, encargada de dictar las clases de ballet en el marco del programa Dance for Parkinson’s, aseguró en una entrevista con la BBC, canal que ha seguido periodísticamente todo el proceso de aprendizaje, que ella ha podido apreciar en los participantes un incremento en “su capacidad de pensarse a sí mismos como sujetos de movimiento, como bailarines; de entender que son capaces de hacer estas cosas”.

Pero la danza es mucho más que una forma de ejercitación física: la dimensión expresiva y artística de esta disciplina también resulta de importancia en el tratamiento de los síntomas. A menudo, los pacientes con Parkinson presentan dificultades relacionadas con su voz y sus gestos, que se ven afectados en un amplio porcentaje de los casos. Al respecto, la Doctora Houston señala que los participantes “valoran el programa por su aporte expresivo. Lo perciben como una forma de comunicarse”.

Este aspecto también les permite disfrutar del movimiento como una actividad artística y recreativa, a la vez que una oportunidad de relacionarse socialmente, lo que contribuye a mejorar su estado anímico y, en consecuencia, su salud física y mental.

Desde estas diversas perspectivas, las clases de ballet han ayudado a incrementar sustancialmente la calidad de vida de los pacientes, previniendo el avance de los síntomas y ofreciéndoles herramientas para recuperar la confianza en sus movimientos y la capacidad de comunicarse con su entorno.

Ante una enfermedad que puede prolongarse durante años, o incluso décadas, y para la cual no existe una cura definitiva, la danza ha demostrado ser una verdadera fuente de esperanza en la lucha contra las manifestaciones del Mal y en pos de una vida más plena.

LOS 10 PUNTOS DEL “POR QUE” LA DANZA

1. La danza desarrolla la flexibilidad y consolida la confianza.

2. La danza, antes que cualquier otra cosa, es una actividad mental estimulante que conecta el cuerpo con la mente.

3. La danza insta a salir de la soledad.

4. La danza invoca a la imaginación al servicio de movimientos bellos y delicados.

5. La danza enfoca la atención en los ojos, los oídos y el tacto como herramientas para ayudar a conseguir los movimientos y el equilibrio.

6. La danza incrementa la conciencia de dónde está cada parte del cuerpo en el espacio.

7. La danza cuenta historias.

8. La danza dispara la creatividad.

9. La base de la danza es el ritmo.

10. La esencia de la danza es la alegría.

Fuentes:

http://danceforparkinsons.org/

www.bbc.com

http://www.ballet.org.uk/learning/dance-parkinsons/

Foto Portada:

Belinda Lawley | BBC.com

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