Corella: “En Argentina nos están dando una gran lección de cult

Por Melina Sólimo Su acento es encantador. La amabilidad con la que se predispone para la entrevista, también. Ángel Corella, uno de los bailarines más importantes del mundo, está en nuestro país y habló con REVOL. El español se presentará por primera vez junto a su compañía, el BARCELONA BALLET, el 7 de junio, a las […]

Domingo, 05 de Mayo de 2013 |

Por Melina Sólimo

Su acento es encantador. La amabilidad con la que se predispone para la entrevista, también. Ángel Corella, uno de los bailarines más importantes del mundo, está en nuestro país y habló con REVOL. El español se presentará por primera vez junto a su compañía, el BARCELONA BALLET, el 7 de junio, a las 20:30 horas, en el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires, en una producción de Grupo ARS.

Corella fue estrella del American Ballet Theatre durante diecinueve años y decidió retirarse en 2012 para dedicarse por completo a dirigir SU ballet, en SU país. Destaco la palabra SU, porque en cada oportunidad que tiene, Ángel reconoce que dejó todo porque quería enfocarse en el crecimiento de su compañía, que lleva el sello de la tierra que lo vio nacer.

R: ¿Qué siente al bailar por primera vez en la Argentina con el Barcelona Ballet?

C: Estoy muy contento de poder presentar un espectáculo con mi compañía, porque es una extensión de quién soy yo como persona, ya que como director siempre traté de inculcarles mi energía, mi respeto hacia la danza y hacia el público. Siempre les digo a los chicos en los ensayos que los voy a ayudar todo lo que pueda en la cuestión técnica, pero una vez que suben al escenario, son ellos con el público. Es muy importante lograr una conexión para que se disfrute lo que uno está haciendo, sentir que uno es un artista y no sólo un ejecutor. La idea es que el público disfrute y sea parte del espectáculo, esa es la filosofía de nuestra compañía.

R: ¿Qué expectativas tiene sobre la presentación en el Coliseo? ¿Cómo ve al público argentino?

C: La última vez que estuve aquí, la respuesta hacia nosotros (N. de la R.: Bailó con Carmen, su hermana) fue fantástica. Fue muy positiva y me llenó de alegría, así que espero que sea del mismo modo. Es un gusto poder bailar en un lugar donde la gente tiene un conocimiento de la danza y donde gente como Julio Bocca, Paloma Herrera, Maximiliano Guerra, Herman Cornejo, Marianela Nuñez y demás artistas hicieron llegar la danza a todas partes y a todos los rincones del mundo.

Es un enorme lujo para todos nosotros poder presentarnos en un país así, y sobre todo poder recibir esa energía positiva del público que viene a ver el espectáculo, para poder reconvertirla y devolverla a través de esa comunicación que es el arte de la danza. Creo que va a ser muy especial, tanto en Mendoza [N. de la R.: donde baila hoy, miércoles 5 de junio, en el Teatro Independencia] como en Buenos Aires.

El público argentino ha visto mucha danza y es muy apasionado, porque ha podido disfrutar de grandes bailarines, entonces, enseguida que ven un giro, un salto o algo espectacular, se dan cuenta y lo aplauden. Es un sueño para cualquier bailarín poder bailar delante de un público así. Muy pocos países del mundo tienen una reacción similar. Tal vez Cuba, Nueva York o Rusia, pero es una reacción menos efusiva que la de Argentina, por eso estamos ansiosos, esperando para poder conectarnos con el público argentino. Creo que ese es el lema de cualquier artista, poder compartir esa parte espiritual que tenemos los seres humanos, a través de la danza, eso es lo que tratamos de hacer cuando subimos a un escenario.

Ángel y Carmen, en "Soleá", una pieza de aires flamencos. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Ángel y Carmen, en “Soleá”, una pieza de aires flamencos. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

R: Usted asegura que lo clásico y lo moderno pueden convivir. ¿Cómo trabajó esa fusión y cómo será el espectáculo?

C: El clásico, como lo dice su nombre, nunca pierde vigencia y no necesita ningún tipo de defensa porque a todo el mundo le gusta el clásico. En cuanto al neoclásico-contemporáneo, yo creo que, teniendo en cuenta la energía que se vive en el mundo del cine, de la música y de la televisión, se tienen que hacer cosas realmente innovadoras, que tomen por sorpresa al público y que hagan que la gente del teatro se vaya impactada. Eso es lo que tratamos de hacer con nuestros espectáculos y es lo que esperamos que suceda en la Gala.

La función comenzará con una pieza muy clásica, String sextet, del Souvenir de Florencia de Tchaikovsky, donde el público podrá disfrutar de la capacidad técnica de nuestros bailarines, que provienen de los mejores ballets del mundo. Luego, será el estreno mundial de Built to fall apart, con coreografía del inglés Russell Ducker, es una composición que utiliza muchos elementos callejeros como latas, cubos de basura, etc. Es una pieza mucho más transgresora y agresiva, donde el cambio es radical del clásico al moderno.

También estrenaremos Sombras ajenas, que es interpretada por tres hombres, donde se ve la evolución del hombre en escena. Es una pieza mucho más terrenal, neoclásica. Después, haremos Soleá, que fue el número que hicimos con mi hermana Carmen, donde representamos la relación que tenemos a lo largo de nuestras carreras. Finalmente, presentaremos Suspended in time, con música de Electric Light Orchestra, que es una pieza muy inusual y siempre la gente la ha aplaudido de pie, ya que todo tipo de público la puede disfrutar.

"Built to fall apart", con coreografía del inglés Russell Ducker, Es una pieza mucho más transgresora y agresiva, donde el cambio es radical del clásico al moderno, dice Corella. Una de sus piezas en el espactáculo que presenta en Buenos Aires este viernes. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

“Built to fall apart”, con coreografía del inglés Russell Ducker, Es una pieza mucho más transgresora y agresiva, donde el cambio es radical del clásico al moderno, dice Corella. Una de sus piezas en el espactáculo que presenta en Buenos Aires este viernes. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Lo dejaría todo…

R: ¿Cómo vivió su retiro del American Ballet Theatre?

C: Fue triste porque fueron diecinueve años bailando allí y dejar toda una vida… fue triste. Dejar a grandes compañeros que se han convertido en mi familia, esa es la parte más triste. La parte más positiva es que pude dedicar más tiempo a mi compañía porque era muy difícil compaginar las dos cosas. He tenido la suerte de contar con gente como Paloma Herrera, Herman Cornejo, grandes amigos con los que he podido compartir mi carrera. El poder retirarme con alguien como Paloma en mi último espectáculo, El lago de los cisnes, fue una noche muy especial que nunca olvidaré porque Paloma es una persona con la que viví muchos momentos importantes, ya que nuestras carreras han ido casi a la par, ha habido momentos muy felices que siempre serán parte de mi vida y parte de quién soy. Haber podido contar con ella ese día es algo que siempre llevo conmigo.

Un Ángel y una Paloma quieren ser cisnes por una noche... Corella se despidió del American Ballet bailando "El Lago de los Cisnes" junto a nuestra queridísima Paloma Herrera. Foto: © Rosalie O’Connor. Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Un Ángel y una Paloma quieren ser cisnes por una noche… Corella se despidió del American Ballet bailando “El Lago de los Cisnes” junto a nuestra queridísima Paloma Herrera. Foto: © Rosalie O’Connor. Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Difícil despedida fue para este brillante bailarín en el ABT, donde, cuenta, tiene muchos amigos, que son casi como su familia. Foto: © Rosalie O’Connor. Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Difícil despedida fue para este brillante bailarín en el ABT, donde, cuenta, tiene muchos amigos, que son casi como su familia. Foto: © Rosalie O’Connor. Gentileza Prensa Raquel Flotta.

R: ¿Cuál es la situación sobre su trabajo para lograr que España tenga un ballet nacional?

C: La situación está muy crítica, ya estaba complicada con el tema del arte, ahora está peor, después de la crisis. Nosotros venimos luchando para que la compañía siga adelante y el tiempo lo dirá, pero la sociedad está pendiente de un hilo, más aún cualquier tipo de proyecto o actividad está más en el precipicio. España en lo que único que invierte es en deporte, en fútbol, en eso somos pioneros, pero en todo lo demás estamos bastante retrasados con otros países. Incluso en países de habla hispana, como Argentina, nos están dando una gran lección de cultura y una cierta sensibilidad que en España no se está teniendo.

R: ¿Qué proyectos tiene para 2013-2014?

C: Acabo de regresar de la Ópera de París y de Argentina me voy a China. La verdad que ahora que saben que estoy libre porque no trabajo más en el American Ballet, me llaman más que antes (risas). Seguimos con una gira por toda España, tengo un proyecto con un violinista muy famoso, va a ser un espectáculo conjunto y muchos proyectos, pero también va a depender de la situación del país. Tenemos que tomar una decisión de continuar con la compañía, en qué dirección y en qué condiciones, porque uno quiere apoyar y quiere continuar, y que la situación cambie en nuestro país, pero tampoco uno es “mazoca”. He perdido mucho dinero, mucha salud, mucho tiempo y si el país no quiere reaccionar, no puedo ponerle una pistola, tal vez tendría que hacer mis maletas y volver a Estados Unidos.

R: ¿Qué objetivos en su carrera cumplió y cuáles le quedan por cumplir?

C: Yo creo que los he cumplido todos, incluso más de lo que yo hubiese esperado, tampoco había esperado mucho. Entonces, todo lo que llegó fue más que bienvenido, porque a mí siempre mi familia me ha inculcado que en la vida uno tiene que ser buena persona y ser feliz como persona y todo lo demás que llega es un extra.

A lo largo de mi vida he tenido la grandísima suerte de haber hecho cosas muy importantes: haber trabajado diecinueve años con el American Ballet, haber bailado para los tres presidentes -para Bush, para Clinton y para Obama-, para la Reina de Inglaterra, haber sido bailarín invitado del Real Ballet de Londres, del Kírov, del Bolshoi de San Petersburgo, de la Scala de Milán, el Ballet de Australia… he bailado en casi todas partes del mundo. La verdad que he tenido una carrera que nunca pensé que iba a tener, precisamente por eso, porque no he puesto ninguna expectativa.

Para el futuro tengo la misma filosofía, hay que tener la mente abierta para elegir una salida u otra, dependiendo de lo que el destino te ponga adelante y también de lo que uno trabaje, porque tampoco uno se va a echar los brazos al cuello o ahogarse, “echarse a la bartola”, como decimos en España (risas). Puede ser que uno trabaje, pero hay que estar abierto a diferentes posibilidades, porque quizás lo que uno está esperando no es lo que está escrito, entonces hay que saber reaccionar y tomar una salida a tiempo.

La vida cambia tan drásticamente que lo hace cambiar a uno como persona, incluso en los pensamientos. Cosas que pensaba cuando era muy jovencito, se han ido apaciguando porque uno cuando es joven es mucho más vehemente, más loco y más apasionado, después las cosas te van calmando.

Ángel dice haber cumplido ya todos sus sueños. Hoy intenta colaborar con la escena de la danza en España. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Ángel dice haber cumplido ya todos sus sueños. Hoy intenta colaborar con la escena de la danza en España. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Una vida alada

De pequeño Ángel acompañaba a su madre a llevar a sus hermanas a tomar clases de ballet en su ciudad natal de Madrid, y un día, comenzó a imitar sus movimientos con tal destreza que llamó la atención del personal de la academia. Así fue como comenzó su relación con la danza quien es considerado hoy día uno de los mejores bailarines de su generación.

Después de estudiar danza en España bajo la influencia decisiva de su mentor Victor Ullate, se incorpora al American Ballet Theatre como Solista en 1995 y un año más tarde es promovido a Primer Bailarín. A lo largo de su trayectoria profesional ha representado todos los roles principales del repertorio clásico y neo-clásico y le han sido otorgados numerosos premios.

Su excelencia como artista ha llevado a que coreógrafos como John Neumeier, Twyla Tharp, Mark Morris y Christopher Wheeldon preparen trabajos especialmente para él. Ha bailado ante grandes personalidades como la Reina Sofía de España, la Reina Isabel II de Gran Bretaña, Bill Clinton, George Bush y Michele Obama. Bailó también como estrella invitada en el Royal Ballet de Londres, en la Scala de Milán, en el Ballet del Bolshoi, en el New York City Ballet y en el Ballet Mariinsky de San Petersburgo.

En diciembre de 2001 Ángel Corella creó en España una fundación que lleva su nombre con el propósito de fomentar el desarrollo de la danza clásica en su país. Después de algunos años de labor la fundación logró la creación de su propio cuerpo de baile, el Corella Ballet. A principios del 2012 la compañía cambió su nombre por el de Barcelona Ballet, tras recibir el apoyo presupuestario del ayuntamiento de la ciudad.

En los pocos años desde su fundación, la compañía ha adquirido un impresionante repertorio que incluye dos obras completas: “La Bayadera” de Natalia Makarova y “El Lago de los Cisnes”, como también 4 programas de repertorio mixto que incluyen las obras de reconocidos coreógrafos como George Balanchine, Jeróme Robbins, Clark Tippet, Twyla Tharp, Stanton Welch y Christopher Wheeldon, entre otros.

La compañía se ha presentado en todos los teatros principales de España, como así también en varias exitosas giras internacionales que incluyen Nueva York (New York City Center), Los Angeles (LA Music Center), Charleston (Spoleto USA), Nueva Orleans, Seattle, Santa Barbara, Mexico, Marruecos, Italia (Spoleto Festival Due Mondi), Francia (Biarritz) y Portugal, entre otros. En febrero 2012, Corella Ballet se trasladó a Barcelona para convertirse en el Barcelona Ballet.

En el año 2012 Corella tomó la difícil decisión de dejar su puesto en el American Ballet Theatre y el 28 de junio pasado, se despidió con “El lago de los cisnes”, para dedicarse por completo al Barcelona Ballet como director artístico y bailarín principal.

Con 37 años, a Ángel Corella le queda poco por demostrar: ganador de dos Benois de la Danse, premio conocido como el “Oscar” de la danza, un premio Emmy (2005) y 19 años como bailarín principal del American Ballet Theatre de Nueva York, ha recibido aplausos de media hora y ha llegado a hacer 33 giros seguidos.

El dato: el debut para Argentina del Barcelona Ballet será el 5 de junio, a las 21.30 horas, en el Teatro Independencia, en Mendoza. 

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