Otra vuelta del Carrusel: volviendo al teatro

Carrusel de las Artes está comenzando a girar: el proyecto apunta a generar nuevo público, ampliar el segmento de los espectadores y acercar la producción artística de la ciudad de Buenos Aires a personas que no acostumbran a visitar un teatro o un museo.

viernes, 30 de mayo de 2014 | Por María José Rubin

 “¿Y vos por qué venís?”. Esta pregunta puede escucharse en la antesala de casi cualquier teatro independiente y muchas veces -quizás más de lo que sería conveniente- las respuestas develan la pertenencia a un grupo determinado, ligado a la obra en cuestión: “Soy alumno del coreógrafo”; “soy compañero de un bailarín”; “tomé un seminario con el director”. Pasa en la danza y pasa en el teatro: es lo que Adhemar Bianchi, actor y director uruguayo, refiere como “público endogámico”.

Adhemar Bianchi, uno de los hacedores del proyecto "Carrusel de las Artes". Foto: Gentileza.

Adhemar Bianchi, uno de los hacedores del proyecto “Carrusel de las Artes”. Foto: Gentileza.

Ante esta situación nace Carrusel de las Artes, una agrupación que reúne el trabajo de artistas, pedagogos, gestores culturales y productores con el objetivo de acercar nuevos públicos a la oferta artística de la ciudad de Buenos Aires. Forman parte de la iniciativa el Grupo de Teatro de Catalinas Sur, el Teatro del Pueblo, Timbre 4, La Trama y Alternativa Teatral. Las actividades dirigidas al público comenzarán en el mes de agosto, pero el Carrusel ya está en marcha.

“Los que empezamos este proyecto no somos los que estamos más desesperados por público”, nos cuenta el director de Catalinas Sur. “Lo hacemos porque es una cuestión ideológica. Si creemos que el teatro es transformador, que abre cabezas, hay que llegar a la mayor cantidad de gente posible”, afirma. Y continúa la idea: “La formación de público es un tema que merece mucha atención, para que la gente no quede presa del mercado. Hay un 83% de argentinos que no van al teatro: esto significa que hay un público enorme para recuperar, para mostrarles lo que se está haciendo”.

En la formación de públicos, la experiencia de asistir a un teatro y familiarizarse con la lógica del espacio es el primer desafío: no se trata de generar obras adaptadas a los espectadores, sino de invitarlos a conocer la producción local independiente que se encuentra en cartelera. Las obras Villa Argüello, de Celia Argüello Rena, y Amor a mordiscones, también de Celia y Rakhal Herrero, forman parte del “menú” en danza.

“Son producciones que no fueron especialmente pensadas para el ciclo”, señala Andrés Binetti, actor, director y dramaturgo, que trabaja con el Teatro del Pueblo, “sino que cada una está montada en el espacio donde se estrenó y desde allí integran este ciclo. La gente viene al teatro y ve las obras en las mismas condiciones que las ve el público en general”.

¿Cuál es el trabajo de Carrusel?

La propuesta consta de dos instancias: la producción de un material previo que se envía a las organizaciones que se interesan por el proyecto, para que los espectadores lleguen a la función con ciertos conocimientos en su haber. “Para esto pedimos asesoría a la gente de Formación de Espectadores, que están pensando en esta nueva realidad para aplicarlo a un público mucho más amplio”, comenta Bianchi.

A diferencia de Formación de Espectadores, un proyecto que trabaja con estudiantes del nivel secundario de escuelas porteñas, en el marco del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Carrusel de las Artes se plantea llegar a un espectro más amplio: niños y adultos en el marco escolar pero también sindicatos, empresas, clubes y organizaciones de diversa índole.

Luego de cada obra, los artistas se quedan conversando con el público. Foto: Gentileza.

Luego de cada obra, los artistas se quedan conversando con el público. Foto: Gentileza.

“Después de la obra, los directores y los actores nos quedamos a charlar con el público”, continúa, “y hay un grupo de personas que van a guiar esas charlas para hablar de la poética y las formas de cada obra”.

Andrés Binetti, que participó de Formación de espectadores con tres de sus obras, asegura que también para el artista “es una experiencia enriquecedora  ampliar el público y confrontar tu material con gente que no es la que te va a ver habitualmente”.

¿Qué reunió a estos espacios para formar la agrupación?

“La idea es ofrecer un espectro variado de obras de buena calidad”, afirma Bianchi. “Para formar público hay que mostrar lo mejor que hay disponible, y nosotros creemos que los grupos que integran Carrusel son organizaciones del mejor nivel. Esto es en principio lo que nos unió.”

“Hay una idea de calidad, de trabajo, y también de grupo”, resume Binetti. “Son agrupaciones que trabajan intensamente y eso garantiza un alto nivel en las producciones. Además, hay también una concepción de circuito en este proyecto: no es sólo ir a ver una obra, sino que hay un circuito de obras que están emparentadas de alguna manera en algunos lugares.

La propuesta da sus primeros pasos, pero las puertas están abiertas a nuevas posibilidades.

“Ojalá se amplíe lo más que se pueda”, nos dice Binetti, “o que sirva para estimular a otros colectivos a generar esta inquietud por no quedarse esperando que el público los vaya a ver.”

Las primeras obras y visitas guiadas para Carrusel de las Artes comenzarán en agosto de 2014. En el ámbito escénico, se planifican funciones los días martes, miércoles y jueves, para un público muy variado: desde títeres y acercamientos al arte visual para niños hasta obras para adultos.

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Chicos, jóvenes y adultos, todos son destinatarios de este proyecto que apunta a reunir el teatro y su público. Foto: Gentileza.

Chicos, jóvenes y adultos, todos son destinatarios de este proyecto que apunta a reunir el teatro y su público. Foto: Gentileza.

 

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