Pinocho y Coppelia: Un cuento a puro ballet

Por Melina Solimo Una larguísima fila al llegar al estreno me confirmaba que las expectativas de los bailarines se habían cumplido: la convocatoria de la primera función había sido un éxito. Pequeñas de la mano de sus madres, abuelas y familias enteras esperaban ansiosos el ingreso a la sala. Algunas no tan pequeñas, como yo, […]

Viernes, 24 de Mayo de 2013 |

Por Melina Solimo

Una larguísima fila al llegar al estreno me confirmaba que las expectativas de los bailarines se habían cumplido: la convocatoria de la primera función había sido un éxito. Pequeñas de la mano de sus madres, abuelas y familias enteras esperaban ansiosos el ingreso a la sala. Algunas no tan pequeñas, como yo, llegamos al Centro Cultural Konex con la misma emoción que sentimos aquel día que vimos un ballet por primera vez.

Coppelius y su muñeca Coppelia, en una puesta moderna y entretenida. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Coppelius – Leandro ferreira Morais- y su muñeca Coppelia – Rocío Ruiz-, en una puesta moderna y entretenida. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Apenas nos acomodarnos en el asiento -fui con mi ahijada de ocho años-, comenzaron las experiencias gratas: entre las primeras filas estaba Eleonora Cassano, amable como siempre, saludando a todos los que se le acercaban. “¡Qué orgullo debe ser que ella venga a tu estreno!”, pensé, al ponerme en el lugar de los artistas que pronto llegarían.

Entonces, con el relato de Gladys Ciber -el nombre que eligió Juan Lavanga, productor de la obra, para bautizar a la conductora, en homenaje a un personaje de Niní Marshall-, comenzaba un divertido viaje hacia la infancia. Entre una escenografía colorida y en un barrio actual, conviven adolescentes y niños, pero con unos vecinos un poco raros: el carpintero Geppeto y el Doctor Coppelius, quienes fabrican muñecos que parecen humanos, pero no lo son.

Geppeto, interpretado por leo Reale, observa sus muñequitas. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Geppeto, interpretado por leo Reale, observa sus muñequitas. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

La pareja de la obra – Swanilda y Franz, interpretados por los talentosísimos Rocío Ruiz y Lucas Erni – trata de vivir su amor, pero nunca pueden concretar su anhelado beso porque el hermano de la joven, Otto, se entromete y los interrumpe. Luego, cuando los jóvenes del barrio consiguen la llave del taller de los Maestros, el pequeño, interpretado por Rodrigo Fredes, se pondrá en la piel del esperado Pinocho.

Cabe hablar puntualmente de este alumno del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón ya que, con sólo catorce años, muestra un profesionalismo y una técnica muy bien trabajada, que no en vano le valió poder interpretar al personaje más aplaudido por los pequeños espectadores.

Jóvenes y chicos en el escenario, con vestuarios contemporáneos y una coreografía fresca y descontracturada. El ballet, al servicio de su público infantil. Fotos: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Jóvenes y chicos en el escenario, con vestuarios contemporáneos y una coreografía fresca y descontracturada. El ballet, al servicio de su público infantil. Fotos: Gentileza Prensa Raquel Flotta.

Nina Zaera, el Hada Protectora del cuento, al momento de una entrevista previa a la obra, aseguró: “Son jóvenes muy talentosos y me encanta poder trabajar con gente que tiene muchas ganas de bailar porque eso contagia, las ganas siempre contagian. Yo siempre me agarro de esa gente, me nutre, me da pila”.

Pinocho y Coppelia logra encantar al público con movimientos modernos y divertidos, mucho humor y una puesta en escena atrapante. Además de utilizar un vestuario contemporáneo, los bailarines hasta juegan al fútbol en el escenario y bailan una mazurca-rock, muy llamativa e innovadora.

Los chicos reniegan con Coppelius. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Los chicos reniegan con Coppelius. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Bajo la dirección coreográfica de Leonardo Reale, quien también encarna un formidable Geppeto, se destacan la mayoría de los protagonistas de la obra: Nina Zaera, Primera Bailarina del Ballet Metropolitano de Buenos Aires; en el papel de los enamorados Swanilda (Coppelia) y Franz, Rocío Ruiz y Lucas Erni, ambos Solistas del Ballet Metropolitano de Buenos Aires; y el Dr. Coppelius, encarnado por Leandro Ferreira Morais, Primera Figura del Ballet del Teatro Argentino de la Plata.

Gracias a los arreglos del compositor Walter Oliverio, la música clásica de Delibés (Coppelia y Sylvia), acompaña el desarrollo de esta mágica historia, que atrapa a grandes y chicos e invita a vivir un cuento en el mundo real. Quien vio El Cascanueces y las princesas encantadas, puede ver que esta obra, como aseguró su director, “es un paso más” y está aún más cerca del público infantil.

Jeans y zapatillas para la Mazurka-Rock. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Jeans y zapatillas para la Mazurka-Rock. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Tal como asegurara Leandro Ferreira, “se ve el crecimiento en los artistas y, a su vez, se ve el crecimiento coreográfico de Leo (Reale), hay un aplomo coreográfico muy importante. Creció como director y como maestro, la verdad que me da mucho orgullo trabajar con todos ellos”. Y coincido totalmente.

Ver los rostros de los niños al terminar la función, y sobre todo el de mi ahijada, me confirmaron que el objetivo estaba cumplido. Todos corrieron a pedirles autógrafos a los personajes y, una vez más, habíamos vivido un viaje hacia la fantasía, pero en el mundo real.

Pinocho, interpretado por Rodrigo Fredes, cautivó a todos los niños de la audiencia. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Pinocho, interpretado por Rodrigo Fredes, cautivó a todos los niños de la audiencia. Foto: Gentileza Prensa Raquel Flotta

Reseña

“Pinocho y Coppelia, en un mundo real” es un ballet en versión para niños que, con música de Léo Delibes (“Coppelia” y “Sylvia”), toma de los cuentos originales de Carlo Collodi (“Pinocho”) y de Ernst Hoffmann (“El hombre de arena”) el nombre de los personajes centrales, elaborando un argumento original y situando la escena en una ciudad con jóvenes vestidos con un estilo actual, con sus computadoras, costumbres y juegos. Esta versión deposita en los niños la cuota necesaria de fantasía que toda historia de esta índole requiere. El espectáculo se da en el marco de la 23ra temporada del ciclo “Vamos a la Música” que la Fundación Konex realiza desde 1991 en forma ininterrumpida y en simultáneo con el éxito de “El Cascanueces y las Princesas Encantadas”.

Una narradora-cantante lleva al público por todo el desarrollo de la obra.  La acción principal se centra en la discusión que mantienen los dos Maestros Artesanos, Gepetto y el Dr. Coppelius, por ver cuál de los dos hace los muñecos más perfectos: ¨casi humanos¨. Cuando algunos jóvenes entran sin permiso al Taller de los Maestros comprobarán que, hasta los que creían humanos, son todos muñecos. Al ser sorprendidos, tomarán el lugar de esos muñecos haciendo creer a los Maestros que tanto Pinocho, la mayor creación de Gepetto, como Coppelia, creada por el Dr. Coppelius, tienen vida. Pero pronto los Maestros descubrirán que han sido engañados…

CUÁNDO

Todos los domingos hasta el 21 de julio, a las 11 hs, en el Centro Cultural Konex, Sarmiento 3131, CABA. TEL. (+5411) 4864 3200.

+INFO: http://goo.gl/kbZCn

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