¿Por qué es importante reconocer ciertos lugares puntuales en el cuerpo?

Saber dónde está cada parte de tu cuerpo y cómo moverla es parte de la reflexión de cada estudiante luego de cada clase para aplicar correcciones y avanzar. La bailarina Victoria Mazari nos da algunos tips con algunos puntos clave a reconocer y trabajar.

martes, 26 de enero de 2016 |

Por Victoria Mazari (*) Es bueno que todo bailarín conozca su cuerpo. Es una de sus responsabilidades poder reconocerse para aplicar correcciones de sus maestros adecuadamente. Más allá de la explicación del maestro, que debe dar cuenta de dónde se ubica cada parte del cuerpo, cada bailarín debe saber ubicar qué a qué parte del cuerpo se refiere y, por otra parte, sentirla y cómo moverla de manera correcta. En este sentido, una cosa es que sepas intelectualmente dónde están tus abductores y otra cosa es que los sientas y sepas qué hacer con ellos. Son dos cosas diferentes. De tal modo es importante también que, una vez comprendido dónde está cada parte del cuerpo y en qué consiste la técnica para moverla de modo correcto, que los bailarines entrenen esos movimientos a conciencia para tener herramientas propias a la hora de interpretar una clase y aplicar correcciones. Un maestro puede darte una indicación, pero si no tenés conocimiento ni entrenamiento para interpretar esa corrección, no vas a saber qué hacer con esos conocimientos. Los pasos serían identificar mi cuerpo, entrenarlo y aplicar las correcciones. Si bien como maestro te indico qué tenés que hacer y de qué modo, es muy importante que el alumno entienda que depende de él encontrarse con esos lugares en su cuerpo y entrenar fuera de la clase, quedarte pensando y analizando qué significa eso que el maestro indicó. Fundamentalmente esto: consiste en pensar y reflexionar. Esto está implicado no sólo si vas a una clase como si estás trabajando con un coreógrafo y te da cierta indicación. Por supuesto, previamente es importante encontrar un lenguaje común entre el maestro y el alumno para pensar luego uno mismo cómo poner en práctica dichas indicaciones. Sigue luego un trabajo de reflexión. Es entrenarse, reconocer, reflexionar, preguntar, re-preguntar si es necesario. En suma, ser un poco autodidacta. Hay que invertir en curiosidad, ganas y poner el pensamiento al servicio de la clase. ¿Algunos de los “lugares” del cuerpo a reconocer? El “centro del cuerpo”, el sostén más importante para el bailarín: lo que llamamos “centro” usado correctamente, nos da la fortaleza del eje, el aplomo al piso y el “balance”. Gracias a un centro fuerte nos alivianamos en los saltos, nos agarramos del piso para entrar en contacto con el mismo de una manera blanda y suave y nos compactamos para sostener cualquier posición. Algunos puntos a tener en cuenta para lograr un “centro fuerte”: – Recto del abdomen: Este es el sostén anterior de la columna. Nos permite obtener una buena colocación de la cadera, quitándole el peso del torso a las articulaciones. Los abdominales también están totalmente conectados a la fuerza de las piernas, nos ayudan a sostener, flexionar y empujar. – Costillas flotantes: El famoso término “cerrá las costillas” involucra mucho más que la estructura ósea. Lo que cerramos son las costillas flotantes y es muy útil pensar que en vez de cerrarlas, las bajamos  hacia el ombligo. Cerrar las costillas significa sostener los abdominales oblicuos, bajar la respiración y “colocar los dorsales” para dar libertad a la parte superior del torso. Costillas – Dorsales y espinales: Estos son el sostén de la columna, de los brazos y omóplatos. Es muy importante sobre todo para los niños fortalecer desde un primer momento la estructura espinal para que no ocurran desviaciones de columna o cadera, muy normales en los bailarines a consecuencia de un trabajo exigente desde pequeños. Los dorsales sostienen la colocación de la espalda para dar libre movimiento a los brazos. Victoria Mazari tecnica (4) (800x450)Piernas, el empuje hacia el aire y hacia el suelo. Rectos Internos, abductores y vastos internos: la parte interna de la pierna, más allá de la rotación o no, debe estar fuerte tanto como la parte externa, pero ésta siempre es más fuerte (cuádriceps, vastos externos, isquiotibiales) porque estamos naturalmente preparados para utilizar la colocación de la pierna en forma paralela y no rotada hacia afuera o hacia adentro, como muchas veces pide la danza. La parte interna siempre es más débil y recurrimos a la musculatura externa porque es más sólida y más resistente para la repetición y el sostén de las piernas. Es muy importante que el estudiante/bailarín fortalezca este aspecto de su musculatura que es lo que le dará empuje, rotación, tracción y aplomo. Victoria Mazari tecnica (20) (800x475)   Pies, trabajo fino y potencia. Muy pocos saben de qué manera funcionan los pies para la danza. Hay ciertas partes puntuales a tener en cuenta, sobre todo para las mujeres que bailan ballet y trabajan en punta. Los arcos, las falanges, el tendón de Aquiles deben ser correctamente fortalecidos para que junto con la adecuada utilización de la fuerza de las piernas se pueda lograr un trabajo de pies cuidado, que nos permita entrenar corriendo el menor riesgo de lesiones posible. A diferencia de lo que se cree, los pies bellos no son sólo una condición natural. La línea del pie se puede mejorar a partir de un buen trabajo muscular y articular. primera   Para terminar, es fundamental  que un bailarín conozca cómo funciona la articulación de la cadera y la zona lumbar, que es la parte baja de la columna. Ambas son el “centro articular” del cuerpo, que es la base de la colocación de piernas y de torso. Es también muy importante saber cómo elongar cada uno de estos puntos como tantos otros en los que no estamos profundizando, pero que están directamente ligados a los anteriormente mencionados.   (*) Victoria Mazari fue alumna de la Escuela Municipal de Danza Norma Fontenla y del gran Maestro y bailarín Ruben Chayan. Bajo su tutela ganó concursos provinciales e internacionales. Formó parte del Ballet Juvenil de Mar del Plata dirigido por Chayan. Obtuvo beca de estudio en la Fundación Julio Bocca. Integró el Grupo La Rayuela y el Ballet Neoclásico de Buenos Aires. Fue alumna del maestro Alfredo Gurquel y Juana Lederer e integró el Grupo de Danza que ellos dirigían. También integró la Compañía Expresarte Danza-Teatro. Desde 2011 integra el Ballet Metropolitano de Buenos Aires, con el que ha realizado diferentes giras por el país, Chile, Uruguay y conformó parte del elenco que el MET llevó a su primera gira en Rusia en 2012. Fue integrante de las tres temporadas que esta compañía realizó con mucho éxito en C.C. Konex. Dirige la compañía Danseur de Danza-Teatro, fundada en 2013, y con la cual ya ha realizado más de 10 funciones y se prepara para una nueva temporada. Desde 2006 se desempeña como maestra de Danza Clásica con especialidad en Técnica de Puntas y Elongación y Preparación Física, siendo su principal sede BAYRES Estudio de Arte. Desde 2009 dicta Clases Especiales de Técnica de Puntas.

Comentarios

*

Notas relacionadas

  • Compartir

    Técnica de Puntas: Pasando de la barra al centro

    La bailarina Victoria Mazari explica algunos puntos importantes a la hora de pasar de la barra al centro en el trabajo de puntas.

    02-09
  • Compartir

    Compañía Danseur: La danza “escondida”

    Una nueva producción de la compañía de la bailarina Victoria Mazari, en la que indaga en en los altibajos de la danza misma o, quizás, en una búsqueda de lograr entender ciertos mecanismos que esta disciplina encierra como parte de una construcción que puede ser modificada. Al final, la pregunta: ¿y por qué bailamos?

    11-11
  • Compartir

    La gestualidad: una parte fundamental en el aprend…

    Ludmila González, reciente Licenciada en Periodismo (USAL), comparte las conclusiones del trabajo de campo que fundó su tesis de grado sobre el valor de la gestualidad en el aprendizaje de la técnica clásica.

    16-03
  • Compartir

    ¿Cómo lograr una mayor rotación?

    La bailarina Victoria Mazari nos da algunos consejos útiles para lograr una rotación sana y articular, respetando las estructuras corporales de cada bailarín.

    11-02