Un 21 de marzo de 1947 nacía Jiří Kylián

Jiří Kylián es uno de los coreógrafos de la contemporaneidad más interesantes de la escena internacional: cultor de un lenguaje ecléctico, explora el espacio, las posibilidades expresivas del trabajo físico, trabajo en el que también interviene el lirismo emotivo y el humor.

Viernes, 21 de marzo de 2014 | Por Maria José Lavandera

Jiří Kylián es uno de los coreógrafos de la contemporaneidad más interesantes de la escena internacional: cultor de un lenguaje ecléctico –se confiesa inspirado tanto por Graham como por Balanchine-, utiliza una paleta de movimientos amplia y singular, con la que explora el espacio, las posibilidades expresivas del trabajo físico, trabajo en el que también interviene el lirismo emotivo y el humor.  Entre 1973 y 1999 fue el director de la Nederlands Dans Theater (NDT), donde actualmente baila la argentina Carolina Mancuso, y quien conformó su estructura y prestigio tal hoy la conocemos.

Nacido en Praga, es el hijo de un banquero checo muy importante y una bailarina, su primera aproximación a las artes escénicas no vino de la mano de la danza, sino del circo. Su intención era ser acróbata; fue el cierre de su escuela de acrobacia, que llevó a su madre a introducirlo en la danza. Luego de presenciar un espectáculo de ballet, fue que, a los 9 años, decidió comenzar a dedicarse a ella. Entró en la Escuela Nacional de Danza de Praga.

En 1962 entró al Conservatorio de Praga, donde realizó sus primeras dos obras: “Nueve octavos”, con música de jazz, y “Quartet”, con música de Béla Bartok. Hacia 1967 recibió una beca para estudiar en la Escuela del Royal Ballet, en Londres, donde conoció a John Cranko, quien lo invitó a formar parte de su Ballet de Stuttgart. Fue allí que, en el marco del Programa para Jóvenes Coreógrafos de la Noverre Society, en 1970 estrenó su primera obra: “Paradox”.

Jiri Kylian y William Forsythe. Foto: jirikylian.com

Jiri Kylian y William Forsythe. Foto: jirikylian.com

Ese fue el comienzo de una estrecha relación con Cranko, quien le comenzó a encargar obras para la compañía. Su primera obra “Kommen und Gehen” (Ir y Venir) fue creada con Marcia Haydée y Richard Cragun. Hacia comienzos de la décadas de los 70, Cranko invitó al gran coreógrafo “posmoderno” estadounidense Glen Tetley para innovar el repertorio. Su trabajo –excedente de los cánones del clasicismo y su elaboración física de la danza, comprendiéndola también desde la vida cotidiana, su trabajo sobre el movimiento y el espacio- tuvo enorme impacto en Kylián. De hecho, fue Tetley –entre 1974 y 1976- que tomó la dirección de la compañía ante la sorpresiva muerte de Cranko.

Fue en una gira de la NDT en Stuttgart, que sus directivos vieron el trabajo de Kylián y lo invitaron a trabajar junto a ellos. Luego de un par de obras más, fue convocado para co-dirigir la compañía junto a Hans Knill, una de las más innovadoras de Europa. Un periodo difícil se sucedió luego de la decisión de Knill de abandonar la compañía, así como también de Tetley. Fue una de las obras de Kylián que salvó la compañía con su éxito: “Sinfonietta”, una obra, por momentos incluso cómica, que cruza diversos lenguajes (clásico, contemporáneo y folclórico), con música de Leos Janacek, que había creado para el Charleston Festival, en Estados Unidos, en 1978.

La participación de la NDT en el Festival de Primavera de Praga, en 1980, fue una importante declaración de principios a nivel político, en la que recibieron una ovación, en aquel momento de gran significado en relación a las libertades artísticas y expresivas que anhelaban los pueblos de la Unión Soviética.

Asimismo, el profundo interés de Kylián por la cultura indígena australiana llevó a una congregación de las más grandes que hubo de estos pueblos en ese continente, lo cual inspiró algunas de sus obras, como “Stamping Ground” y “Dream Time”, ambas de 1983.

Bajo su liderazgo, el NDT se convirtió en “un refugio” para creativos. Durante los años ’80 organizaban lo que llamaban “Cabarets de Navidad”, presentaciones en las que los miembros de la compañía podían generar, artísticamente, críticas a los directivos de la compañía o como momento de expresión de los deseos personales, así como también las tristezas y frustraciones. Estos “cabarets”, se convirtieron en “Talleres coreográficos”, un espacio para indagar y generar obras nuevas para bailarines y maestros de la compañía.

Junto a Carel Birnie, fundadora de la compañía, crearon un sistema de educación profesional para bailarines: junto a la compañía profesional, trabajarían con una NDT II, una agrupación de bailarines jóvenes, en su etapa de formación, quienes luego de dos años podrían entrar en la compañía oficial o trabajar en otra.

"Gods and Dogs", de Kylian, a cargo de la argentina Carolina Mancuso, representada en la foto. Ph: Daisy Komen.

“Gods and Dogs”, de Kylian, a cargo de la argentina Carolina Mancuso, representada en la foto. Ph: Daisy Komen.

Luego, hacia 1990 Kylián tomó otra gran iniciativa, aunque en otro sentido: luego de haber experimentado la partida de la compañía de grandes intérpretes, cayó en la cuenta de que debía haber un espacio en el que pudieran continuar cultivando su arte. Para aquellos ya llegados a su década número 40, junto a Hans van Manen, Mats Ek y William Forsythe, creó el NDT III para bailarines “senior”. La mayoría de los grandes coreógrafos actuales cedieron sus obras para que fueran interpretadas en este ámbito. Los bailarines originales que integraron este grupo fueron Sabine Kupferberg, Alida Chase, Gérard Lamaitre y Niklas Ek.

Fue en 1999 que él decide retirarse del NDT, dejando un acervo de 98 obras.  Si bien su “base” fue esta compañía, también trabajó para la Opera de París, la TV Sueca, el Ballet de Stuttgart, el Bayerisches Staatsballett y el Tokio Ballet.

Sus obras continúan siendo danzadas alrededor del mundo – el año pasado, el Ballet del SODRE, trajo su “Sinfonietta” al Teatro Colón. Fue ganador dos veces del Premio Benois de la Dance  (1993 y 1999), así como también el Laurence Olivier por la participación del NDT en la temporada del Teatro Sadler´s Wells y con la Medalla de Honor de las Artes y las Ciencias otorgadas por la Reina Beatriz de Holanda.

Fuentes: www.jirikylian.com/existence/

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