“Barro”, amasar el sentido de lo humano

Barro es una propuesta posdramática a cargo de Entrelíneas, un grupo de trabajo con una intensa dinámica de diálogo cuya directora, Laura Feijoó, es autora de la obra coreográfica. Eduardo Chango Ibarra y Santiago Riquelme estuvieron a cargo de la música y la animación respectivamente, dando forma a una pieza singular que se presenta en el Centro Cultural Borges durante el mes de junio y que continuará en Espacio Cultural Pata de Ganso en agosto.

Martes, 17 de junio de 2014 | Por María José Rubin

La figura proyectada gira y se transforma; por momentos recuerda a un cacharro, como una referencia a aquella materia tan antigua con la que el ser humano generó, en los albores de su existencia, elementos útiles que también se fueron dotando de función estética. Un recordatorio, acaso, de esa doble cara que nos es característica.

Detrás, una gran masa humana hace lo propio. Se moldea, se transmuta. De ella nace la forma, como del movimiento surge el gesto, como del puro grito nace la palabra. La masa pare cuerpos, los esculpe y luego los escupe; los expele a la vida, que se sucede en escenas danzadas, actuadas y proyectadas, autónomas o integradas.

Sobre este trabajo, hablamos con Laura Feijoó, directora de Entrelíneas y creadora de Barro, obra que cuenta con el apoyo del Fondo Metropolitano de las Artes.

Barro, una propuesta posdramática. Foto: Gentileza.

Barro, una propuesta posdramática. Foto: Gentileza.

R: ¿Cómo es el trabajo con un grupo como Entrelíneas?

LF: Entrelíneas se conformó en 2007 y fue mutando, como todo grupo que se sostiene solo. La bailarina que más antigüedad tiene es Elsa, y está con nosotros hace dos o tres años. Empezamos con Alina Marinelli, Sebastián Cacciatore, Alejo Wilkinson; después se sumaron Matías Etcheverry y Gastón Saldivar, que es actor: estas personas me han acompañado muchísimo, porque Entrelíneas funciona con una dinámica de ida y vuelta, el otro siempre te aporta su mirada y yo estoy abierta a eso.

Entrelíneas ya está en la tercera generación y es un grupo con muchas ganas: son seis bailarines, un actor, un gran músico que siempre me acompañó: Chango Edgardo Ibarra; y ya vamos por el tercer animador.

El grupo es complejo, hay mucho dinamismo: tenemos un actor, un chico que hace contact, una chica que se dedica más al afro contemporáneo; como coreógrafa, yo tengo una idea y ellos la toman, nos escuchamos y hacemos una síntesis, hay contradicciones: el proceso es una dialéctica constante. Es muy bueno tener intérpretes que saben lo que hacen, lo que van a criticar, y tienen una búsqueda personal.

R: ¿Cómo surgió Barro?

LF: Barro es una propuesta que se dio hace dos años, y gracias al Fondo Metropolitano este año pudimos hacerla con un poco más de estructura, aunque hay cosas que no llegamos a cubrir por falta de presupuesto. Es una propuesta posdramática porque rompe, mezcla lo performático, hay un video y una técnica de mapping: una pantalla por delante con proyecciones. Es una obra ambiciosa; apostamos al posdrama, a romper con esa idea de imaginario fantasioso: hay un bailarín que sale y se viste, se sienta en escena.

“Esto es como barro; la piel: barro; podemos amasarnos, todo puede ser una unidad”. Foto: Gentileza.

“Esto es como barro; la piel: barro; podemos amasarnos, todo puede ser una unidad”. Foto: Gentileza.

R: ¿A qué remite el título?

LF: Yo quería hablar sobre la condición humana: la pregunta era por el ser humano, ¿por qué es así, tan complejo? En el posgrado de Nuevas Tendencias en Danza Contemporánea (IUNA), tenía un montón de dudas filosóficas, y ante todo ese material teórico que me llegó empecé a sentir “esto es como barro; la piel: barro; podemos amasarnos, todo puede ser una unidad”. Es algo tan artístico, tan artesanal: tiene que ver con esta idea del todo, de la tierra, y de ahí surgió Barro: creo que es un buen término para empezar a nombrar la condición humana desde lo estético.

R: ¿Cómo fue el trabajo entre los distintos lenguajes: danza, animación y música?

LF: Santiago Riquelme fue el animador. Yo había visto un video suyo en stop motion, de un hombrecito de plastilina. Ya había pensado la coreografía e imaginé, a raíz de ese video, cuál podía ser la transformación de esa plastilina en relación con la obra. Le compartí mi idea y él empezó a generar imágenes.

La música también fue compuesta para la obra. El dispositivo de sonido está a cargo de Chango Edgardo Ibarra, que trabajó con sonoridades, deconstruyendo el sonido de los instrumentos.

Un grupo heterogéneo compone Entrelíneas, el proyecto de Laura Feijóo. Foto: Gentileza.

Un grupo heterogéneo compone Entrelíneas, el proyecto de Laura Feijóo. Foto: Gentileza.

R: También hay un encuentro entre los lenguajes del teatro físico y la danza. ¿Cómo se relacionan en el escenario?

LF: La danza tiene su metodología, su estética, y el teatro físico es otro lenguaje, pero en Barro comulgan perfectamente. La del actor es otra escena: pasa por los bailarines, pero en ningún momento le pedimos que sea bailarín. Los lenguajes son puros, pero en la escena se mezcla todo: nosotros generamos un encuentro, con un dispositivo coreográfico muy claro, y con un dispositivo espacial para el teatro.

Encuentros. Foto: Gentileza.

Encuentros. Foto: Gentileza.

Ficha técnica

Intérpretes: Fernando Aira Serrano, Santiago Tomás Andrada, Laila Canteros, Laura Lorena Feijoó, José María Gómez Samela,Juliana Reisner, Elsa Sauguet | Diseño de luces: Guillermo Salmoral | Animación: Santiago Riquelme | Asistencia de dirección: María José Salinas | Coreografía: Laura Lorena Feijoó | Dirección: Laura Lorena Feijoó

 Cuándo y dónde

Todos los viernes de junio 2014, a las 20.30, hasta el 27/06, en el  Centro cultural Borges (Viamonte 525, CABA) | Tel.: 5555-5359 – Entrada: $70 / $50 

A partir del 1/08/2014, en Espacio Cultural Pata de Ganso (Zelaya 3122, CABA) – Todos los viernes de agosto, a las 21
Tel.: 4862-0209 – Entrada: $ 80/ $ 60

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