“Ámame/ Marea”: Tribulaciones de la soledad

Sobre los contradictorios sentimientos del desamor.

Jueves, 03 de abril de 2014 | Por Maria José Lavandera
En la presentación formal de “Ámame/Marea” por la Compañía Danseur, ambas obras parecen ir por separado. No obstante, en el discurrir de su performance, se desprenden una de otra. Esta continuidad no sólo resultó en torno al estilo de corte neoclásico que trabaja su autora-Victoria Mazari- sino también en relación al tema que, con la excusa del amor como tópico englobante, elabora finalmente las tribulaciones de la soledad.
 
Ruidos de oleaje abren la escena. El mar se ilumina. Tres bailarinas yacen en el escenario: quiebran y ondulan sus brazos al unísono. Rotan con todo su cuerpo a través del suelo. Los movimientos, simétricos entre sí al comienzo, se van desorganizando con el avance de un hombre que decide interrumpir su observación  del horizonte para sumirse entre ellas. 
Los cuerpos se entreveran paulatinamente. La profundidad a la que el hombre llega tiene el valor del constreñimiento entre brazos y piernas. Ellas lo amarran; trabajan con las manos abiertas para acariciar su cuerpo como descarnándolo. Sus expresiones lánguidas, neutras reponen la intensidad de un oleaje absorbente e imparcial. Él trata, con esfuerzo, de desenlazar las amarras. Busca regresar. Quiebre y ondulación -alguna contradicción en las intenciones de este hombre que parece por momentos si quedarse con el mar o irse-  son las lógicas corporales que  avanzan hasta “Ámame”. 
 
Así, una serie de relaciones humanas se suceden en distintos cuadros, acompañados por la recitación de los propios bailarines del relato poético de Carolina Matsumoto. La intersección de la palabra con la danza potencia el argumento de las escenas, que en una serie de encuentros y desencuentros entre sus personajes, construye una elaboración del desamor. Con una impronta claroscura que imprimió una cierta morbidez al relato, los bailarines fueron tejiendo vínculos entre sí, que se mostraron en permanente mutación. Interesante fue el trabajo de interrelación entre estas mutaciones cuando se encontraron todos los bailarines en el escenario. La coreografía fluyó armónicamente a través de los vínculos cambiantes, dando la sensación de un continuum que bien elaboró la fluctuación de sentimientos y roles que representan las frustraciones del corazón.
 
El lenguaje, de tono neoclásico – con momentos en que la técnica clásica subyacente se hacía más evidente que en otros -, le otorgó un tinte romántico a este fluir de emociones danzadas.
 
Ámame/Marea, una continuidad en las tribulaciones de la soledad. Foto: Gentileza Victoria Mazari.

Ámame/Marea, una continuidad en las tribulaciones de la soledad. Foto: Agustina Emma S.M | Gentileza Victoria Mazari.

Dónde y cuándo

Compañía “Danseur”: ÁMAME Y MAREA | En ESPACIO CULTURAL URBANO (Acevedo 460, CABA). | Del 21 de febrero al 11 de abril – Todos los viernes, a las 23 hs.

FICHA TÉCNICA

Dirección general: Victoria Mazari | Intérpretes: Cristian Pantanali, Ivanna Eiras, Candelaria Boggino, Christian Sibille, Paola Alejandra Castro, Mauro Podesta,Victoria Mazari | Coreografía: Victoria Mazari | Textos: Carolina Matsumoto | Asistente general, cámara y edición: Carolina Matsumoto | Asistente y diseño de luces: Cristian Pantanali. | Asistente Técnica: Theresa Tschenk | Edición musical: Christian Sibille | Vestuario: KEBAILO. Maria Ofelia Cristini | PRODUCE: BAYRES ESTUDIO DE ARTE.

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