¡CUMPLIMOS UN MES! Y PARA FESTEJAR… ELEONORA CASSANO+JULIO BO

  Esta semana REVOL (Girar las danzas) cumple un mes de vida. Y ninguna revista de danza que se precie puede serlo sin EL bautismo correspondiente. Y oficiará como tal una nota que recoge los testimonios de dos de los más queridos bailarines argentinos: Eleonora Cassano y Julio Bocca. El contexto: la despedida de Eleonora, uno de los eventos más sonados de fines de […]

Domingo, 17 de febrero de 2013 |

Eleonora Cassano en su despedida

 

Esta semana REVOL (Girar las danzas) cumple un mes de vida. Y ninguna revista de danza que se precie puede serlo sin EL bautismo correspondiente. Y oficiará como tal una nota que recoge los testimonios de dos de los más queridos bailarines argentinos: Eleonora Cassano y Julio Bocca. El contexto: la despedida de Eleonora, uno de los eventos más sonados de fines de 2012 y que escoltó el nacimiento de la revista.

Porque no podíamos terminar de empezar sin ellos, acá van: Eleonora y Julio. Y, para poner frutillita al postre, testimonio de Herman Cornejo, estrella argentina en el American Ballet Theatre, quien fue partenaire de Eleonora en su última función.

Eleonora Cassano, con Herman Cornejo, en su despedida, bailando "Cascanueces".

UNA DESPEDIDA BRILLANTE

Más de 30.000 personas disfrutaron en el Obelisco del ballet “Cascanueces”, con una imponente puesta en escena montada para la ocasión. Con entrada libre y gratuita, la cita fue el 22 de diciembre de 2012, exactamente cinco años después del evento en que bailó por última vez su eterno compañero y amigo. “La idea era relacionarlo con la despedida de Julio”, aseguró la bailarina.

El evento fue organizado por el Ministerio de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, en un escenario de cuarenta metros de frente, con ocho mil sillas a disposición de los espectadores y dos pantallas gigantes a ambos costados de la escenografía. Los cambios de acto fueron acompañados con espectaculares pantallas digitales, que pusieron marco a cada detalle de la obra de Peter I. Tchaikovsky.

Cassano brilló sobre las tablas durante una hora y cuarto gracias a una versión creada especialmente para ella por Liliana Belfiore. La música fue interpretada en vivo por un coro de niños dirigido por Rossana Judith Bravo y la Orquesta Académica de Buenos Aires, dirigida por Carlos Calleja.

Para cubrir el rol de los Ratones y Soldados, se seleccionaron alumnos adolescentes de diversas escuelas de danza, tanto de Capital Federal y el conurbano, como de varias provincias de todo el país. Eleonora remarcó que aunque fue un trabajo extra que se tomó, quiso realizar las audiciones para “darle lugar a los jóvenes bailarines que no trabajan profesionalmente (…) para seguir brindando posibilidades a la gente y generar un nuevo espacio para los que quieren bailar”.

Eleonora hizo su última presentación en puntas de pie como si fuera la primera. Los treinta años que lleva de trayectoria no opacaron su fresco y juvenil semblante. Liviana y perfecta, brilló en su papel de Clara de la misma manera que lo hacía cuando solíamos disfrutarla en otros grandes clásicos, como el gran Pas de Deux de “Don Quijote”. Hizo aún más memorable su despedida el hecho de que el ballet “Cascanueces” hubiera cumplido, en diciembre, 120 años desde su estreno.

Cada pirueta, cada paso, cada parte de la obra, nos transportó al interior de este cuento de navidad como cuando éramos niños. Seguir el relato fue como un sueño: desde el viaje por el mundo a través de las danzas rusa, china y árabe, hasta el reino de los dulces, donde brilló Herman Cornejo– actual Primer Bailarín en el American Ballet Theatre (Ver “Un compañero de lujo”)- en la piel del Cascanueces convertido en príncipe.

Al finalizar la función, la bailarina agradeció a su familia, al público, a los bailarines y a Lino Patalano, quien llevó a cabo la producción del evento. Entre lágrimas, recibió un amistoso beso en sus labios de Julio Bocca, quien supo acompañarla, a su manera, dictando una clase para los bailarines antes del show. Sin dudas, el reencuentro del año y el broche de oro para una noche angelada.

HERMAN CORNEJO: un compañero de lujo

Herman Cornejo, estrella del ABT, acompañó a Eleonora Cassano como partenaire en su despedida. Aquí, ensayando.

Herman Cornejo, Primer Bailarín del American Ballet Theatre, fue el elegido para acompañar a Eleonora en su último vuelo como bailarina clásica. En una charla íntima después del show, nos contó: “Tuve la oportunidad de partenearla a los dieciséis años; fueron dos piruetitas. Para mí fue un sueño, siendo ella un ícono de la danza junto a Julio Bocca”.

Recordemos que Herman fue ganador de la Medalla de Oro en el VIII en el Concurso Internacional de Danza de Moscú (1997) –la misma ganada por Julio Bocca en el año 1985-. Integró el Ballet Argentino de Bocca y ascendió  hasta convertirse en su bailarín principal, a tal punto que alternaba roles principales con el creador de la compañía. Por eso, el bailarín vivió muy de cerca el trabajo que Eleonora y Julio hicieron por la danza: “Fueron  quienes abrieron la puerta de Argentina para que el público entendiera lo que era el ballet clásico y, sobre todo, lo mostraron en un nivel muy alto, con categoría”.

Herman, muy contento y agradecido, recordó: “De ahí salimos todos nosotros, una camada de bailarines que se fue por el mundo, que están triunfando. Ahora fue mi oportunidad de poder volver a mi país, después de casi diecisiete años, a ofrecer lo que yo he aprendido y por eso esta noche fue muy especial”.

Luego de lucirse como el Cascanueces y el príncipe que bailó con Clara (Cassano), Cornejo reconoció que “fue un sueño poder estar con ella en el escenario, no solamente como bailarín sino como compañero, apoyándola en su última noche, como bailarina clásica (…)  [Aunque ella] tiene un futuro haciendo otras cosas,  me da pena que se retire del clásico, pero va a seguir en el escenario y eso me pone contento”.

Sobre su brillante carrera en el exterior, Herman nos contó que este año cumple diez años como bailarín principal del American Ballet Theatre y seguramente realice una gira celebrándolo. Además, contó casi en tono de revelación que tiene “un proyecto con Alessandra Ferri. Ella se retiró hace seis años, pero vuelve para bailar conmigo y la verdad que acompañar a otro ícono de la danza me llena de orgullo”, concluyó.

Por Melina Solimo

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